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Política de Devolución
La higiene palpebral es el primer paso, y el más importante, para la limpieza de los párpados y la eliminación de costras y secreciones.
La limpieza palpebral debe realizarse con regularidad para evitar recaídas y debe convertirse en una rutina diaria, como cepillarse los dientes.
La piel de los párpados es la más fina del cuerpo (con un grosor de 0,04 mm ). Además, está en constante movimiento, ya que una persona parpadea aproximadamente 10.000 veces al día, y puede verse debilitada por varios factores. Teniendo en cuenta la delicadeza de la piel y con objeto de conseguir una mejor tolerancia, es importante el uso de productos de limpieza palpebral que no contengan conservantes, como las toallitas estériles Parpa-Fresh®.
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